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domingo, 4 de julio de 2021

Todo lo que callas

"Marga se ofrece a llevarme a casa, aunque ella vive en Ourense ciudad. Declino el ofrecimiento.

 -Gracias, Marga. Me cojo un taxi. Llámame con lo que sepas, ¿vale?

 -¿Estás bien?

Asiento con muy poca convicción.

 -En algún momento tendremos que hablar -me dice.

 -¿De qué?

 -De todo lo que callas, Raquel. Que estúpida no soy."

Carlos Montero. El desorden que dejas. Ed. Espasa. 2016. Pág. 323. 

viernes, 2 de julio de 2021

Urgencias

 "-¿En qué hospital está?

 -En el hospital universitario de Ourense.

 -Estoy sin coche. Mierda. ¿Quién me lleva hasta allí?

Marga se ofrece. Salimos del aula de profesores.

 -Raquel, hay algo que no he contado ahí dentro. Para que no se corra la voz o para no alarmarlos más de la cuenta.

 -¿Qué es?

 -Alguien lo llevó hasta la entrada de urgencias, lo abandonó allí en la puerta y se dio a la fuga. Yo creo que han intentado matarlo y luego se arrepintieron. No sé."

Carlos Montero. El desorden que dejas. Ed. Espasa. 2016. Pág. 317.

viernes, 11 de junio de 2021

Supongo

 "Aunque nuestros planes de huida non dan resultado. Gabriel insiste en que nos llevará él en coche, pero un rato más tarde. Así que no nos queda otra que aguantar. La fiesta se va animando, llega más gente. Todos son jóvenes, entre veinte y treinta años.

-¿Son del pueblo?-pregunto.

-Supongo que muchos vendrán de Ourense, o de Portugal. Estamos pegados."

Carlos Montero. El desorden que dejas. Ed. Espasa. 2016. Pág. 169.

miércoles, 9 de junio de 2021

Lleno de planes

"-(...) Tengo que cambiar de rumbo. Y esta es una oportunidad cojonuda, de verdad que sí. Estos días trabajando con mi hermano he sido feliz. Estoy lleno de planes, de energía. Creo que la casa rural podría funcionar, creo que sabría cómo llevarla. Y mira, si no te ves viviendo aquí nos podemos mudar a Vigo, o a Ourense, y yo ya vengo todos los días, estoy dispuesto. Pero creo que es lo que tengo que hacer, Raquel, lo tengo que hacer."

Carlos Montero. El desorden que dejas. Ed. Espasa. 2016. Pág. 163. 

martes, 8 de junio de 2021

Esas cinco pequeñas bañeras

 "Allí, a doscientos metros, están las ruinas del poblado romano. ¿Sabes que muchos dicen que no fue el yacimiento de oro que había en Ourense lo que les atrajo? Sobre todo porque no debieron de encontrar mucho, fueron sus aguas termales. Las que encontraron en el río Miño, en el Arnoia, y en este, en el Limia. ¿Ves esas cinco pequeñas bañeras? Son romanas. Aquí venían a tomarse sus baños. Ven, mete la mano."

Carlos Montero. El desorden que dejas. Ed. Espasa. 2016. Pág. 181.

lunes, 7 de junio de 2021

En la ONU

 "En el pasado perteneció algún verano a la pandilla de Gabriel y los pijos. Jugaban en el mismo equipo de baloncesto, ellos contra los americanos. Los americanos eran los hijos de los emigrantes que todos los veranos desembarcaban en el pueblo luciendo su ropa de Estados Unidos,  su acento yanqui, sus maneras y por supuesto la última tecnología. Transformaban el pueblo con su sola presencia, convertían a Novariz en un lugar cosmopolita, en la ONU de Ourense, como siempre bromea Germán, tal vez sin ser consciente de que lo que pasaba en verano aquí ocurría en casi todos los pueblos gallegos."

Carlos Montero. El desorden que dejas. Ed. Espasa. 2016. Pág. 98.

domingo, 6 de junio de 2021

A tiro de piedra

 "Agradezco sus palabras y me relajo un poco. Ella empieza a bombardearme con preguntas. ¿Qué tal con los chavales? Me han dicho que eres de las valientes que ha decidido vivir en el pueblo, ¿no? Ya son ganas teniendo Ourense a tiro de piedra."

Carlos Montero. El desorden que dejas. Ed. Espasa. 2016. Pág. 39.

martes, 1 de junio de 2021

La fuente termal

"Poso la vista en la gran cúpula acristalada que a lo largo del día ilumina con la luz del sol el patio central y que quizás sea lo más fotografiado del pueblo, no hay postal de Novariz en donde no salga. Varios alumnos entran en el edificio y yo sigo sus pasos. (...)

Siento el frío y la humedad del lugar, además del característico olor a azufre que tanto me llamó la atención cuando Germán me trajo de visita. Se debe a la fuente termal que hay en el patio, que de vez en cuando aún emana agua a cuarenta grados, vestigio de esa riqueza natural que un día hizo famoso al pueblo y que ahora muchos intentan recuperar; si en la ciudad de Ourense han conseguido atraer un turismo gracias a sus termas, ¿por qué aquí no?, se preguntan."

Carlos Montero. El desorden que dejas. Ed. Espasa. 2016. Pág. 35-36.

viernes, 28 de mayo de 2021

Mucha bruma y mucha niebla

 "Su pueblo, una pequeña villa de doce mil habitantes en lo más profundo de Ourense, con mucha historia, mucha bruma y mucha niebla, mucho puente romano atravesando el río, muchas termas de aguas calientes y alcalinas, mucho verde, mucho monasterio barroco, mucho turismo de verano, pero un pueblo. Ah, y golpeado por la crisis com el que más; tenían una boyante economía basada en una gran empresa de embutidos que quebró y ahí el pueblo se vino abajo."

Carlos Montero. El desorden que dejas. Ed. Espasa. 2016. Pág. 16.

miércoles, 26 de mayo de 2021

No es Islandia

 "Los manantiales de chorro caliente humeaban en ese día frío de invierno creando una atmósfera extraña, a la que los habitantes de la provincia de Ourense ya estaban acostumbrados, pero que siempre sorprendía a los foráneos. Los baños termales volvían a estar de moda y eran un reclamo turístico tanto a orillas del Miño, en enclaves como A Chabasqueira o en Outariz, como en este embalse, el de As Conchas, en el río Limia, al sur de la provincia y casi frontera con Portugal. Miles de turistas, además de los vecinos de la zona, se acercaban durante el año a darse unos baños en esas pozas templadas, verdaderos jacuzzis naturales. No es Islandia, decían orgullosos los ourensanos, es Galicia."

Carlos Montero. El desorden que dejas. Ed. Espasa. 2016. Pág. 9.

sábado, 1 de mayo de 2021

Esta sopiña

"Un día o Alfonsito e máis tres veciños foron a Ourense. Pra ter algo que contar no pueblo á volta da cidade, e como un día era un día, acordaron xantar no hotel Roma. Metéronse no comedor, sentáronse ben sentados, e pediron pola carta. Tres deles elexiron a única cousa que entenderon da lista, aínda que non de todo: merluza con mahonesa. O cuarto, José da tía Inacia, botóuse a ser home de mundo , e pidíu unha vieira. O camarero sirvíu o pedido, e deixóu a salseira da mahonesa diante do Alfonsito. O Alfonsito ollóu pra a mahonesa con receo.

-¿E que será eso tan amareliño?-preguntóulle aos compañeiros.

Colléu un cibo de pan e untóuno na mahonesa. Saboréouno un pouco, e logo dixo:

-¡E estache boa esta sopiña!"

Silvio Santiago. Villardevós, Ed. Galaxia. Biblioteca Básica da Cultura Galega,  nº 40; 1982. Páx. 185-186.

miércoles, 28 de abril de 2021

Todos os días, todas as noites

 "Manoliño vivíu no Castro cinco anos.  Do Castro marchóu pra Ourense; de Ourense pra Madrid; de Madrid pra Coruña; da Coruña pra Portugal, e de Portugal pra Cuba. (...)

 Polas Américas anduvo Manoliño vintedous anos; e pra non ser máis nin menos que outros, nas Américas sintíuse galego por vez primeira. E matinóu en Galicia e nas súas cousas, e recordóu a súa aldeia e a súa infancia. Matinaba todos os días, recordaba todas as noites..."

Silvio Santiago. Villardevós, Ed. Galaxia. Biblioteca Básica da Cultura Galega,  nº 40; 1982. Páx. 180.

lunes, 29 de marzo de 2021

En xira de confirmacións

"Un día aparecéu por Vilardebós o señor Obispo de Ourense, en xira de confirmacións. Pra levalo polas parroquias, o cura do pobo pidíulle o cabalo emprestado á mai de Manoliño. A Manoliño gustóulle que llo emprestara, porque os dous -o Obispo e o cabalo- á forza tiñan que facer boa parexa, tiñan que lucir moi ben.

Pra o outro día, o obispo e a comitiva saíron pra a Terra de Arriba."

Silvio Santiago. Villardevós, Ed. Galaxia. Biblioteca Básica da Cultura Galega,  nº 40; 1982. Páx. 120-121.

jueves, 18 de marzo de 2021

Tan pavero

 "Total, diremos pra rematar esta historia, que dende ese día os Guardias Civiles do coartel de Ourense fixéronse clientes do zapateiro Juan Tallón. En Ourense vivíu o Tallón moitos anos; pero despóis tornóu pra Vilardebós, e por alí anda hoxe, tan pavero coma sempre, cos ollos máis pequenos e a mirada máis pícara."

Silvio Santiago. Villardevós, Ed. Galaxia. Biblioteca Básica da Cultura Galega,  nº 40; 1982. Páx. 104.

miércoles, 17 de marzo de 2021

Un tolo

 "Un bo día embrollóu os martelos e as subelas e foise pra Ourense; alí, nun portal perto do coartel da Guardia Civil, estabrecéuse de zapateiro remendón. Unha certa mañá, non sabemos pra qué nin por qué, entróu na zapatería o Teniente Coronel da Guardia Civil. Puxéronse a falar os dous, e dunha noutra o Juan veu a dicir que era de Vilardebós.

-¿De Vilardebós? -repetíu curioso o Teniente Coronel-. Por alí vive un tipo que aínda nos deu que facer. Un tolo que lle daba a manía de tocar un cornetín todas as noites. ¿Coñecelo?"

Silvio Santiago. Villardevós, Ed. Galaxia. Biblioteca Básica da Cultura Galega,  nº 40; 1982. Páx. 103.

lunes, 15 de marzo de 2021

O seu cornetín

 "Pero nunha destas, a famosa corneta caíu de novo nas maos do cabo, quen fixo entrega dela no coartel de Verín. O Tallón baixóu á vila a recramala, e por pouco non fica no coartel coa corneta. O asunto tomaba mao cariz, e os veciños de Vilardebós coidaron que o Juan perdera pra sempre o seu cornetín; que, ao fin, o cabo saíra coa súa. Mais o zapateiro era testán e foise a Ourense a falar co Gobernador. (...)

-Mire, señor Gobernador, con todos os respetos lle digo que non me vou de Ourense así coma así."

Silvio Santiago. Villardevós, Ed. Galaxia. Biblioteca Básica da Cultura Galega,  nº 40; 1982. Páx. 102-103.


viernes, 5 de marzo de 2021

Autoridade argalleira

 "Fai só unhos meses, Manoliño presencióu nunha rúa de Vilaredebós cómo don Antonio, por brincadeira, lle tiraba do xenio a un tal Eloi. Este Eloi xa non é mozo, pero rufa coma si o fora. Na provincia de Ourense o Eloi é casi tan famoso coma un diputado, nos tempos en que había diputados. Esta popularidade venlle de ter sido bedel no Instituto ourensán; un bedel que o sabía todo, que arranxaba todo e gobernaba todo. Fora noutro tempo ordenanza do Instituto Cardeal Cisneros de Madrid. E como ao fin e ao cabo Madrid sempre é Madrid, esta circunstancia dáballe ao Eloi moita vara alta no Instituto ourensán, onde chegóu a ser pra os estudantes unha autoridade argalleira, caciquil e simpática.

 O Eloi ten hoxe outro destino en Ourense, pero vai a miudo a Vilardebós."

Silvio Santiago. Villardevós, Ed. Galaxia. Biblioteca Básica da Cultura Galega,  nº 40; 1982. Páx. 82-83.

viernes, 26 de febrero de 2021

Sin pensalo máis

 "Un día o tío Nicolasillo alcontrábase en Ourense e lembróuse que era día de festa en Vilardebós. De Ourense a Vilardebós hai 85 kilómetros ben medidos. Serían as dez da mañá. Sin pensalo máis, botóuse ao camiño, e ás seis da tarde, en oito horas, entraba no Cruceiro de Vilardebós. (...)

 En xeral, os mozos de Vilardebós eran, e aínda o son, bromistas, preguizás e devotos do San Roque. Como traballan pouco, pasan as noites cantando. Cantan moi mal."

Silvio Santiago. Villardevós, Ed. Galaxia. Biblioteca Básica da Cultura Galega,  nº 40; 1982. Páx. 72.

sábado, 13 de febrero de 2021

No confín

 "Si a esta relación de nomes engadimos que eiquí, neste pobo, naceron 14 ou 16 maestros e maestras, que andan espallados por todas as partes, podemos preguntarnos: ¿Cántas aldeas hai en Galicia, cántas hai en España, que poidan presentar un censo de tantas persoalidades e persoas notábeles como Vilardebós?

Porque non se esqueza que Vilardebós é unha aldeia de cento trinta veciños; non se esqueza tampouco que está emprazado no confín de Galicia, afastado de centros de cultura, sempre con deprimentes escolas, arrodeado de pobos insiñificantes, desviado de Ourense 85 kilómetros e sin ser camiño de paso pra ningún lugar de importancia."

Silvio Santiago. Villardevós, Ed. Galaxia. Biblioteca Básica da Cultura Galega,  nº 40; 1982. Páx. 58.

martes, 9 de febrero de 2021

Maestro de xeneracións

 "Rente desta casa ven outra, de balcón longo. Nela crióuse Jacinto Santiago, irmao de Manoliño. Jacinto Santiago foi un exemplo de dinidade. Jacinto Santiago foi maestro de xeneracións ourensás. Jacinta Santiago foi unha das prumas máis brillantes, tensas e de millor temple do periodismo galego.

 Jacinto Santiago, tamén morréu no ano 1936, da mesma doenza que matóu a Eloi, o farmacéutico."

Silvio Santiago. Villardevós, Ed. Galaxia. Biblioteca Básica da Cultura Galega,  nº 40; 1982. Páx. 55.