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jueves, 15 de enero de 2015

Algo que nos chamou a atención

"Por se acaso podiamos achar algunha pista, como o Lois vira fuxir o sospeitoso cara a San Francisco, decidimos dar unha volta por aló. En realidade non sabiamos se aquel home tiña algo a ver co misterioso comportamento das Burgas, pero a min había algo que me facía sospeitar que si. Os nosos plans de ir pasar un día de lecer e bañarnos no río quedaron aparcados de momento. Pasamos a praza do Correxidor, onde está a estatua de Otero Pedrayo, e deseguida estivemos no convento de San Francisco. Como estaba valado por obras, non puidemos acceder. Así e todo, na explanada diante da fachada do convento vimos algo que nos chamou a atención. Un obxecto metálico de cor negra brillaba lixeiramente, cunha raiola de sol que entraba entre as árbores. Raia foi a primeira en velo."

Ramón Caride, O Capitán Aspanitas e o misterio das Burgas, ed. Xerais, xaneiro 2013, páx.31-32

martes, 11 de noviembre de 2014

Pequeña ciudad ferviente de anhelos y apasionada por las ideas

"No podemos olvidar los momentos de ferviente entusiasmo vividos por Orense, en los días de la inauguración de la estatua del Padre Maestro. No era la primera. La primera obra del artista compostelano Juan Samartín y Serna, que la modeló en Madrid, en 1858, fue adquirida por el Estado y colocada en la Biblioteca Nacional antigua. En el nuevo edificio de Recoletos no figura ninguna estatua del autor del "Teatro Crítico".
 Ignoramos a donde haya pasado esta obra notable, según un crítico que escribe en 1884, por la "clásica simplicidad, noble caída de los paños, y muy especialmente por la expresión de la cabeza... inclinada con cierta melancólica dulzura sobre el folleto escrito tal vez por alguno de sus muchísimos detractores".

 Orense era en 1887 una pequeña ciudad ferviente de anhelos y apasionada por las ideas: era el Orense de Curros, de Carvajal, de Saco y Arce, del comienzo de una época y el saudoso recuerdo de otra. La estatua como vindicación y como noble tributo, se debe sobre todo a la energía e inquebrantable voluntad de un patricio orensano, el letrado y banquero don Manuel Pereiro Rey, vecino de la Plaza Mayor, al que se refiere el poeta y orador Alberto García Ferreiro al escribir la crónica de aquellos días inolvidables, que entre las aclamaciones de los veinte mil asistentes al descubrimiento de la estatua el día 8 de septiembre un hombre solo "lloraba" al ver realizado su gran pensamiento después de muchos años a prueba de "contrariedades y disgustos". Asistieron muchas notables figuras de Galicia y fuera de ella: Paz Nóvoa, Pérez Placer, Labarta, Cid Hermida, Alfredo Brañas, Placer Bouzo, Nicolás Taboada, Torcuato y Renato Ulloa, el doctor Maximinio

miércoles, 5 de noviembre de 2014

"Loa"



"Saludemos la genial y severa figura de Curros Enríquez. Sin él, sin su profundo sentimiento de la justicia, su acento bronco o cándido, sin acomodos, no puede ser explicada la vida intelectual y la sociedad literaria de la Galicia de su tiempo. En relación con las conmemoraciones feijonianas aparece en el "Album de Casdemiro", honra el concurso literario con tres de las mejores composiciones gallegas de su arte poderoso, de su profundo amor a Galicia.  Una de ellas es la leyenda "A Virxe do Cristal", para muchos la rosa insigne de la Poesía Gallega moderna. La compuso con el pensamiento unido a la memoria de su madre. Directamente al nombre del P. Feijóo dedicó una singular composición en verso castellano, una "Loa", escrita en fluido metro en "horas veinticuatro", como tantas de Lope, para la compañía infantil de Luis Blancy, por ella representada en el Teatro Principal de Orense, el 3 de junio de 1879. El objeto era el eterno en el siglo de los cambios y crisis, de las cuentas por reales: allegar fondos para la estatua del P. Maestro. Al año siguiente fue impresa en la imprenta de A. Otero, con dedicatoria al escritor y protector de escritores José Ogea. En la empresa mostró el autor de "A Virxe do Cristal", su facilidad de versificador en castellano semejante a la de Zorrilla, sobre un argumento desplazado en sus ejes afectivos."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo: Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972, pág.755

lunes, 3 de noviembre de 2014

Mascarilla del Padre Feijóo

Máscara mortuoria
El escultor y arquitecto Bernardo de la Meana realizó el molde del rostro del Padre Feijoo tras su fallecimiento el 26 de septiembre de 1764. El camarín con la máscara presidió las exequias fúnebres y era de tal calidad que muchos creyeron que era la cabeza del difunto.


Librería de Casdemiro en la época del P. Feijóo, con la máscara mortuoria
Imágenes: Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo, Su vida, doctrina e influencias, entre págs. 64-65, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972

domingo, 2 de noviembre de 2014

Un pingüe mayorazgo

"Fue la primera en emigrar la madre. Como si su falta señalara un cambio profundo, no tardó en seguirla el esposo. La marcha del mayorazgo debió causar impresión en Casdemiro, en Allariz, en El Mato, en Augas Santas, en todos los pazos y casas de la extendida parentela y sus amistades y prioratos relacionados con ella. Pero la ley de la sangre y de la tierra sigue imperando con sus graves preceptos de eternidad. El mayorazgo se fijó en Casdemiro. Por lentos caminos, se fue estableciendo la superioridad de la ribera del Miño sobre la del Arnoya, de Melias sobre Allariz, en ello influyó, quizá, el nacimiento de Fray Benito. Lo heredó Anselmo. Plácido se estableció en la villa de Allariz. El hermano mayor, legitimado, en el que Don Antonio ponía toda su confianza, heredó según todas las posibilidades, la casa del Mato, con el nombre tradicional de la familia y sus honores y ventajas.

  Algunos escritores -de ellos Murguía y Millares- subrayan, enalteciendo al P. Feijóo, su renuncia a un pingüe mayorazgo. En las operaciones catastrales para la Contribución llamada la "Única", aparece el Señor de Casdemiro, Don Anselmo, de 70 años, con bienes más bien pequeños y dispersos que extensos y compactos. Algunos de ellos con olivos, otros con viñas y parrales. (...)

  Volveremos a encontrar en el transcurso de este trabajo, nombres citados recordando la niñez del P. Feijóo, fondos amados del paisaje. Las umbrías del Mato, el aguafuerte de Allariz, las gracias del valle del Miño quedan lejos. Al tomar el camino de la sierra a los catorce años no podía imaginarse el candidato a la tonsura monacal que caminaba también a una refulgente e inextinguible gloria mundana."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo, Su vida, doctrina e influencias, págs. 55-56, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972

Imagen: "Retrato del Padre Feijóo" de Juan Bernabé Palomino. Gravado sobre papel. Ourense, colección particular. Del catálogo de la exposición: "Cidadán libre da República Literaria", outubro de 2014, Ourense.

sábado, 1 de noviembre de 2014

A distancia parecida, en otro pazo

"Y antes de despedirnos de los lugares exornados por la leyenda monástica y por gracioso epicureismo de los pámpanos, notemos, como aguas arriba del puente ojival y barroco de Orense en un "pazo" nació el P. Feijóo, y a distancia parecida, en otro pazo, augas abajo de la puente, otro religioso, varón erudito, Don Juan Antonio Saco y Arce, autor de la primera gramática gallega, folklorista insigne que, de haberle concedido Dios larga vida, hubiera dejado obra trabada para resistir la erosión del tiempo."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo, Su vida, doctrina e influencias, pág. 53, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972

viernes, 31 de octubre de 2014

En una consideración de ritmos estacionales

Plubia
"En una consideración de ritmos estacionales, el mundo de la vida pre claustral del P. Maestro se expresa en dos aspectos de diversa matización de los mismos temas. Melias en las amplias terrazas del Miño, en su curso central de logradas madureces. Allariz, ribera más alta, con una sobriedad que señala lo próximo de la montaña. En la orilla del Miño las formas son opulentas, las viñas y los pazos y los prioratos y rectorales señalan densa historia y riqueza. En el círculo de Melias figuran su homónima trans-miñota S. Miguel de Melias, se ven las torres de La Peroxa, la montaña es tierra de Ramoín y Luintra, tierras verdes, de ricas aguas, amparadas en los derrames de la Cabeza de la Meda. Por entonces no encuadraba el valle los mantos de los pinares de hoy. El castaño agrupado en sotos decoraba las laderas. Los bosques de robles, muchos de ellos reducidos a compactos matorrales, se espaciaban a lo largo de los resaltes rocosos, la zona de la viña dispuesta en parrales aparecía bien demarcada. Las iglesias y casas grandes resaltaban sobre los grupos de moradas labradoras, grises, oscuras,  ahumadas, cubiertas de "colmo" o paja de centeno. El "chaume" de la Europa central de lengua latina.  El "pazo" de Casdemiro no es de los amplios de Galicia. En su dignidad explica mejor que otros magníficos la íntima compenetración del vivir señorial con el labriego. El jardín se continúa y matiza en el huerto. La casa de tres salones  amplios se franquea generosamente al Sur y al Oeste. Es alegre y variada, siempre expresiva la composición prolija de las laderas del valle. Madugra la primavera en los hondos regatos, el sol se enciende con bríos prometedores en las colinas cuando aún las nieblas se tienden en el valle. Con las largas temporadas de invernía o invierno, en el sentido campesino y etimológico de la palabra "invierno", todas las cañadas afluentes al río se hinchan con el rumor bajo, solemne, nutricio de las aguas mantenedoras del verdor de los peñascos, construcciones y troncos. Es perezosa la invernía suave, duras las quincenas de helada y el frío intenso y mordiente bajo la niebla.(...)

jueves, 30 de octubre de 2014

Más derecho

"Hay que descender rúas encostadas o seguir desde la Huerta del Concejo el camino de las puentes de los
Pelamios y la Sila, el que sigue a Noalla. Las Burgas interesan vivamente al joven Feijóo. Brotaban en una especie de foso descuidado entre malezas, desperdicios y agitación constante de mujeres y chiquillería. Las aguas sobrantes corrían entre huertos al río de la Barbaña.

  Para ir a Allariz, sin embargo, no tenían necesidad los viajeros de descender a Las Burgas y seguir el camino de Noalla. Pues más derecho es el del Posío. Dejando atrás la rúa popular del Pelouriño, o por la Puerta da Aira, saludando a la iglesia y abadía exenta de la Trinidad, el camino entre huertos de altos muros se dirige por Seixalbo a subir en dos tiempos la diferencia de altura entre el valle del Miño y el del Arnoya. Las cuestas del Cumial y de Taboadela significan dos graderías o resaltes que es necesario vencer. Orense, autorizado por sus torres religiosas, brillantes de sol los peñascos de Montealegre, se rinde a la pereza de la breve tarde. Es prudente pasar el Cumial en pleno día. Se van despidiendo los viajeros del paisaje de Orense que parece más hondo al insinuarse la niebla vesperal en el sentido de correr de los ríos. Respiran un ambiente más alto, de más franco invierno, en la llana tierra de La Rabeda, de centenos y prados, cruzan el Barbaña al lado de los célebres mesones de

miércoles, 29 de octubre de 2014

La ciudad era apretada y pequeña

"Al pasar nota, pues se destacan como armaduras entre sayos y su padre las señala y comenta, las moradas
nobles; algunas hoscas y torreadas como la casa bellamente conocida por de "la Misa de Alba", la de la Pena Vixía. El palacio del Obispo, con la iglesia de Santa María y su cementerio, forman un grupo de edificios y tránsitos religiosos con la catedral, un conjunto expresivo, de alta dignidad histórica. Las calles se llaman dos Zapateiros, do Tendal da Figueira, Oscura, de los Fornos, del Pelouriño... Las mejores son las afluentes a la plaza y las que envuelven la catedral. Seguramente, los viajeros se detienen a rezar en la capilla bella y clara del Santísimo Cristo. Y admiran la catedral mejor en la significación mística de sus miembros que en su arquitectura. Las nuevas obras del ábside, como la capilla del deán Armada, les dan idea de un estilo moderno, universal, que acabará sobreponiéndose y anulando tantas vejeces absurdas. Aún pudo alcanzar el joven Feijóo el templo románico, sin duda bellísimo, y en cualquier otro respecto venerable de Santa María, llamada la "Madre" por serlo, como heredero de la primitiva catedral, de las otras iglesias de la ciudad. Vio nuevecito el sencillo templo de los Dominicos, bajo la advocación del Rosario, nueva también Santa Eufemia. La ciudad era apretada y pequeña, muy bien puesta al sol de la tarde. Don Antonio Feijóo comentaría el hecho insólito de la falta de escalera en el templo principal, contaría la batalla de la puerta Norte de la catedral entre los condes de Benavente y Lemos, señalaría en el patín meridional abierto a la alegre plaza de las vendedoras "rianxeiras" como el lugar donde frondeció un tiempo la milagrosa parra de San Martiño, la decana o por lo menos la cepa más antigua, conocida por tradición y referencia del valle orensano. No faltarían casas amigas muy honradas en conceder hospitalidad a Don Antonio Feijóo a la hora de tenderse los manteles. De seguir el viaje no podía demorarse. Al reanudarlo pasan cerca de las Burgas."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo: Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972, pág.47-48

Imagen: "Retrato del Padre Feijóo" atribuido a Mariano Salvador Maella. 1770, Óleo sobre lenzo. Museo de Bellas Artes de Asturias. Do catálogo da exposición: "Cidadán libre da República Literaria", outubro de 2014, Ourense.

martes, 28 de octubre de 2014

Por primera vez en Orense

"El niño -no un niño cualquiera, sino el primogénito y mayorazgo de una casa grande, ilustre- se fija en los hidalgos que se mueven solemnemente por los soportales o salen de los templos destacándose de entre la plebe rumorosa, excesiva de movimiento y expresión como unas cuantas casas blasonadas entre el confuso correr, girar, reunirse en plazuelas, separarse, perderse envueltas de caminos labriegos, de calles y callejas formadas por casas humildes, variadas, pintorescas, de grandes puertas redondas en el primer cuerpo de piedra ordinaria que sustenta los altos de "pallabarrro", que avanzan en "voladizos", estrechando aún más la calle. Esta manera de construir es propia de Orense y de pocas más poblaciones gallegas, Monforte, Celanova. Los "pallabarros" caleados producen una sensación de blancura meridional bajo el sol. Pero muestran vejeces decrépitas, llagas y tumores de miseria, en estado de abandono.  El niño nota tal vez en el acento y expresión de las gentes una cierta ironía y maligna curiosidad.(...) Mira en Orense cómo los comerciantes se afanan despachando sus géneros por ventanas bajas.  En conjunto, la ciudad ofrece múltiples aspectos campesinos, las labores y faenas rurales la penetran.  El sonar de los yunques, el delicado trabajo de los plateros, le dan un tono superior al cuartelado de las puertas de las bodegas, los olores que en el ambiente urbano son desagradables, de las cuadras, las huellas en las rúas de la matanza de los cerdos. Los "oficios" y oficiales mecánicos serán objeto de las meditaciones del P. Maestro. Los percibió por
primera vez en Orense."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo: Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972, pág.47

Imagen: "Retrato del Padre Feijóo" de Juan Moreno Tejada.1781. Gravado sobre papel. Seminario Maior de Ourense. Del catálogo de la exposición: "Cidadán libre da República Literaria", outubro de 2014, Ourense.

lunes, 27 de octubre de 2014

El camino que siguen

"Cruzaron por las parroquias de Vilariño y Velle; lugares concentrados en resaltes de roca sobre las laderas
de viñas, campos no extensos de aradas con el centeno castigado por la helada. Desde las curvas de Velle en los tramos altos pueden ver lejos, alzándose en los estribos, sobre la altura de los muros la puente de Orense, elegantísima y fina, que a tal distancia no deja precisar la ruina que la hace tal vez temporalmente intranhitabile. Puede ser que, pasando de Velle a La Loña por ásperos tramos, se hable de la Encomienda de la Batundeira de la Orden de Alcántara. El camino que siguen pasa el río Loña, por un puente alto, elegante, de un sólo arco y las aguas del río,  hijo de los montes, más bien torrente, se lanzan impetuosas. Después el camino se vuelve resbaladizo, de arcilla y guijarros o cantos rodados son también los muros. La ciudad no se destaca claramente.  Sólo se percibe la alta torre de la Catedral y, en lo alto, envuelta en el sol brillante del invierno el convento y la agradable fachada y torre de San Francisco dominando la ciudad. Los viajeros entran por el campo de la Pía da Casca o mejor por el de San Lázaro, plantado de ciruelos salvajes, con dos pequeñas ermitas blancas del Santo de los leprosos."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo: Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972, pág.47

Imagen: "Retrato del Padre Feijóo" de José Maea, José Vázquez. 1797-98. Ourense, colección particular. Do catálogo da exposición:: "Cidadán libre da República Literaria", outubro de 2014, Ourense. 

domingo, 26 de octubre de 2014

Después de una fuerte helada

"Invierno de 1686 a 87. La niebla, después de una fuerte helada, cubre el valle del Miño. Los viajeros salen
muy temprano, el padre, los niños, a caballo todos, el niño Benito tal vez a la grupa de un criado o mayordomo, de los varios de la comitiva provista de armas, con bestias de carga, pues ningún viaje de casa a casa en el antiguo Régimen labriego se comprende sin el transporte de objetos. Posiblemente acompañan otros hidalgos y clérigos que van a Orense al grupo del señor de Casdemiro que a todos entretiene con su charla. En la niebla parecen fantasmales los cipreses, se esquematizan los altos emparrados próximos y los que cubren los caminos. Suenan, perdido el sentido de la orientación, las campanas de parroquias, de un lado y otro del río en la niebla: San Miguel de Melias, Graices, Ribela, Vilariño. Parece enorme el portón de la casa con escudo. Siempre nace un leve sentimiento de pena al dejar una noble y hermosa morada, pero al sonar de los cascos de las cabalgaduras en el rudo empedrado de las calzadas, se acelera la gozosa vivencia y perspectiva del cambio. No encontrarán carruaje ni ligeras carrozas. Ningún trayecto de la provincia de Orense conocerá la rueda de radios hasta mediados del siglo XIX. El camino, a trechos empedrado, sube y desciende al compás del relieve en cañadas pratenses que bajan al Miño. Si la niebla se disipa, pueden ver el solemne discurrir del gran río y sus orlas de finos álamos despojados por el invierno, esquemáticos. El primogénito es el alma del grupo. Ya sabe muy bien la gramática y ha leído muchas cosas, pero en sus preguntas, en su vibrante niñez ya inmediata al despertar de la primera mocedad, domina una gravedad y tino en el juicio que hacen nacer, con hondo agradecimiento al autor de la vida y del mundo, en el alma de Don Antonio Feijóo, muchos y contradictorios pensamientos, ninguno doloroso. Se figura el "curriculum vitae" de su primogénito. ¿Será del tipo San Rosendo o del tipo Giraldo? O como su tío abuelo del pazo de Augas Santas."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo: Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972, pág.46

Imagen: "Retrato del Padre Feijóo" de Vicente Arbiol.1848. Óleo sobre lenzo. Ourense, Instituto Otero Pedrayo.Do catálogo da exposición: "Cidadán libre da República Literaria", outubro de 2014, Ourense. 

viernes, 24 de octubre de 2014

"Entre los turbillones y la gravitación"

Ramón Otero Pedrayo deu unha conferencia sobre o Padre Feijóo, titulada "Entre los turbillones y la gravitación", no ano 1964 no Instituto de Ourense - o actual IES Otero Pedrayo - para homenaxealo na celebración do segundo centenario da súa morte. 

O Consello da Cultura Galega, coincidindo coa celebración do 250 aniversario da súa morte, recupera esta conferencia colgándoa na rede.

Podes escoitala no seguinte enlace:  Conferencia de Otero Pedrayo 1964
Duración 55´: presentación + conferencia

La voz de Galicia destaca os aspectos máis importante da conferencia.

jueves, 23 de octubre de 2014

Pasaba el niño por Orense

"En los viajes entre Casdemiro y Allariz pasaba el niño por Orense. Es de imaginar con qué curiosidad hacia
las calles y los aspectos de la vida ciudadana, con qué respeto hacia la basilíca, entonces más directamente rectora de la vida urbana con su torre prismática más delgada y elegante que en la maciza torre actual en que aparece embutida en densos revestimientos de granito. Pensemos un viaje de Casdemiro a Vilanova. Si es más grata la primavera con sus revelaciones súbitas y el otoño con sus profundas simbólicas, el mismo P. Feijóo, en uno y el más extenso de los pasajes en que cita a Orense con motivo de las Burgas, nos impone el invierno y en invierno crudo: de diez a once años pasó junto a las Burgas en el rigor del invierno, notó que la fuente exhala vapores y se extiende más el olor que el calor que a veinte o treinta pasos no se nota más que a un cuarto de legua."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo: Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972, pág.46

Imagen: "Retrato del Padre Feijóo" de autor descoñecido. Óleo sobre lenzo. 1866. Museo Arqueolóxico provincial de Ourense. Do catálogo da exposición: "Cidadán libre da República Literaria", outubro de 2014, Ourense. 

miércoles, 22 de octubre de 2014

Alba de Groria

Miñas donas e meus señores:

  Si no abrante d-este día poidéramos voar sobor da nosa terra e percorrela en todas direicións, asistiríamos á maravilla d-unha mañán única. Dende as planuras de Lugo, inzadas de bidueiros, té as rías de Pontevedra, oureladas de piñeraes; dende as serras nutricias do Miño o a gorxa montañosa do Sil, até a ponte de Ourense, onde se peitean as augas d-entrambos ríos; (...)

 (...) o P. Sarmiento e o P. Feixóo, que remediaron o retraso cultural de España coa súa poderosa erudición e o seu xenio enciclopédico. 

Ven axiña Nicomedes Pastor Díaz, coa súa lira de nacra, abrindo a renascencia literaria de Galiza e seguido pol-os poetas Añón, Rosalía, Curros, Pondal, Ferreiro, Lamas, Amado Carballo, Manoel Antonio e tantos outros, todos con estrelas sobor das súas frentes; os hestoriadores Vicetto, Murguía e López Ferreiro, os patriotas Faraldo e Brañas, a pensadora Concepción Arenal, a escritora Pardo Bazán, e por fin o gran Don Ramón, ainda non ben descarnado...

E dispóis de evocar o repique matutino das campás -mal ou ben, ao xeito de Otero Pedrayo-, eu podía evocar igoalmente, todol-os lances xubilosos d-este día, hora a hora, minuto a minuto. Pero ¡cómo se tornan tristes as alegrías evocadas lonxe da patria! ¡Cómo doen as ledicias arrincadas do recordo da nosa mocedade! Acabo de citar uns cantos bultos da Santa Compaña de inmortaes galegos, uns cantos nada máis, porque nos dous mil anos da nosa hestoria, os bultos cóntanse por milleiros.

Fragmentos do discurso "Alba de Groria", lido por Alfonso R. Castelao o 25 de xullo de 1948 en Bos Aires, co gallo da celebración do Día de Galiza

viernes, 17 de octubre de 2014

En los confines de Portugal

""Nacido y criado en corta aldea" (t.VIII T:d.X); "Yo nací en los confines de Portugal; por mi tierra veía
pasar frecuentemente los de aquella nación en romería a Santiago; pero muy raro sin su guitarra bajo el brazo"; "...habiendo yo nacido en los últimos confines de Galicia hacia Portugal, es fácil equivocar la condición de vecino con la de paisano". (...) Confín portugues, estrictamente, es Verín, Lobeira, Bande.  Pero el monje piensa en la totalidad de la provincia meridional de Galicia con la de Tuy. "Criado en corta aldea", no se refiere a otros estudios que a los fundamentales, casi inconscientes y sin libros de la primera crianza y aprendizaje del idioma, y no autoriza por sí sola escolaridad en Allariz. "Corta aldea" puede aplicarse por igual a Casdemiro y a Vilanova, no a Allariz. Ni entonces, época de acusados rangos, ni hoy. Parece clara la continuidad de la primera crianza al nacimiento. La referencia a los portugueses peregrinos, a parte de otros dos puntos interesantes, lo es por referise mejor a Vilanova y Allariz. Por allí pasa el camino que viniendo de Portugal por la Portela de Homem y la célebre vía romana y conjugándose con el de Chaves-Monterrey pasan por Allariz y su antigua puente del Arnoya para cruzar el Miño por la de Orense y de allí seguir el clásico rumbo de Deza y Trasdeza. Vilanova cae muy cerca del puente viejo de Allariz. No es presumible que se refiera a Melias, aunque allí había barca. Los caminos no llevarían allí a los peregrinos, aún en el caso que consta  de estar por algunos de aquellos tiempos sin uso a causa de ruina parcial el puente de Orense, habiendo barca cómoda para cruzar el río."
Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo: Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972, pág.43

Imagen: "Retrato del Padre Feijóo" de Gerardo Meléndez Cornejo.1876. Óleo sobre lenzo. Deputación provincial de Ourense. Do catálogo da exposición: "Cidadán libre da República Literaria", outubro de 2014, Ourense.  

jueves, 16 de octubre de 2014

"Orense mi patria"

"Es de gran valor la declaración del P. Feijóo. Porque espontáneamente, confesándose a la luz de sus recuerdos el declararse orensano sin haber nacido ni estudiado ni residido en su primera edad en la ciudad de Orense, prueba la existencia de un país o mejor organismo de países de cuyo consorcio brota naturalmente la relación de capitalidad. Tan natural y profunda que sobrepasa al concepto y sentido de la diócesis, con ser ésta antigua y enraizada. Los años de vida profana del P. Feijóo, si así pueden llamarse los de la niñez y la primera juventud, apenas desglosada de aquéllas y aún ellos en el espíritu y la esperanza preparación y umbral inocente de la vida del claustro, transcurrieron alrededor de Orense, en unas comarcas sometidas directamente a la atracción de la capital. No pensemos, por el momento, en los posibles y casi seguros estudios del benedictino en San Estebán. El monje, en los incidentales pasajes autobiográficos, nombra de su vida premonástica Orense, como habiendo pasado - y sin duda muchas veces, en los desplazamientos estacionales de su familia o acompañando al padre-, Allariz en el pasaje citado del dicho ya referido sobre el Alférez de los grandes mostachos, no a Casdemiro ni a San Estebán."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo: Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972, pág. 43

Imagen: "Retrato del Padre Feijóo" de Ramón Parada Justel.1895. Óleo sobre lenzo. Liceo de Ourense. Do catálogo da exposición: "Cidadán libre da República Literaria", outubro de 2014, Ourense.  

miércoles, 15 de octubre de 2014

Nacido y criado en corta aldea

""Nacido y criado en corta aldea", escribe el P. Feijóo. Casdemiro, Vilanova, Allariz, San Esteban, son nombres unidos en desigual grado, con diferente intensidad a su niñez y primera juventud. "Orense, mi patria", dice más de una vez. He aquí confirmada por el sentimiento reflexivo la íntima unidad de las comarcas integradas en la provincia orensana. Por lo menos Miño central o cuyos caminos, desde los contornos de las Medas, la centenera, boscosa y pratense Limia, las altas tierras de Trives y Caldelas, y las del Bollo y Viana, con los valles del Támega gallego y sus articulaciones, buscan para pasar el Miño por la puerta de viejos fundamentos, el descanso y apacible dulzura del recoleto solar orensano. No es circunstancial la permanencia de la provincia de Orense con su capital a través de las variaciones administrativas. Sólo el valle de Valdeorras pudiera ser discutido en alguna estricta determinación geográfica".

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo: Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972, pág. 42

viernes, 10 de octubre de 2014

Allariz


Antonio Faílde, 1961
"Don Antonio Feijóo, el padre, dividía sus afectos e intereses entre Allariz, o mejor, la Granja de Mato y Casdemiro, la tierra del Arnoya y la del Miño."

"El Sr. Cid Rumbao, en la historia que promete de Allariz, escribirá poco más o menos sobre un punto de cierta importancia, lo que a nosotros ha tenido la bondad de comunicarnos: "Hay una versión (en la biografía del P. Feijóo), que dice, sin profundizar más, que estuve en su niñez en Allariz. En la villa se sabe también que allí estudió las primeras letras y se comenta de un modo superficial que su familia tenía mucho que ver con el pueblo. Pero ni en la referencia biográfica ni en el  conocimiento popular se ha asentado una afirmación concreta sobre esta relación. He aquí, pues, esa afirmación tan importante como fácil de establecer; la familia Feijóo Montenegro es de Allariz y su más ilustre representante debía haber nacido allí como todos sus hermanos y sólo por una causa, en cierto modo accidental, vino al mundo en Casdemiro."

 "Sólo dos dichos conserva el P. Feijóo de los muchos de su padre. (...) El otro figura entre los "Chistes de Mº (X del t. VI). "En mi tierna edad había en la Villa de Allariz un Alférez de Milicia que afectaba traher siempre grandes vigotes, aunque era hombre de muy pequeña cara. Encontrándole una vez mi padre, le dixo: "Alférez, o comprar cara o vender vigotes". Celebróse el donaire. Es la sola vez que el P. Maestro nombra la villa de Allariz."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo, Su vida, doctrina e influencias, págs. 33,38, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972

jueves, 9 de octubre de 2014

El primogénito

"...llegamos con alegría al instante de aparecer en el mundo el niño Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro. Es una expresión viviente y cordial la suya. Su espíritu, su drama y su recompensa brillan como en el rostro y voz de alguien que hemos conocido en todas las páginas de sus obras, con la excepción, quizá de los versos. Nace primogénito de Don Antonio Feijóo Montenegro y Doña María de Puga y Novoa. El padre tenía treinta y cuatro años cuando se casó, el 15 de mayo de 1673, en Santa Mariña de Augas Santas, parroquia en que residía, en el pazo del mismo nombre, la novia. Al primogénito, nacido en 1676, siguen Teresa, también nacida en Casdemiro, Aldonza, en Allariz, como los hermanos y hermanas siguientes, en 1678, Anselmo en el 79, Plácido en el 82, Escolástica el 83 y Gerónimo Rosa el 86."

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo, Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972