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sábado, 25 de noviembre de 2017

Pola traseira do camposanto

"Do protagonismo do comandante Eloi foron testemuñas moitos dos curiosos que se xuntaron nos arredores cando se escoitaron os disparos e a xente empezou a correr cara ás proximidades do cuartel. Aínda que máis de cen soldados estaban situados na rúa que desemboca por detrás do depósito da auga e no camiño que pasa por diante do cemiterio, para impedir que ninguén se achegase ó escenario dos sucesos, houbo persoas que foron dar a volta pola estrada de Trives e apareceron pola traseira do camposanto, subidas no alto do muro de pedra que o rodea."

Carlos Casares, Deus sentado nun sillón azul. Ed. Galaxia, colección literaria, nº 138. 1ª edición, Vigo, 1996. Páx. 16.

jueves, 13 de febrero de 2014

Nuestras miradas se cruzaron, tristes

"Nos mudamos un mes después. Tuvimos que dejar la casa grande donde habían nacido tantas generaciones de los nuestros. Nos trasladamos a un pequeño piso de la carretera de Trives que se iba haciendo calle, como casi todas las otras, por la lenta expansión de Auria rebasando los antiguos extramuros.(...) Una de las circunstancias que más me  hirió en aquella despedida, fue el asomarme, por última vez, a la ventana de mi cuarto, por la que mi niñez tantas veces se había asomado al trasmundo de la catedral. Allí estaba el David -demasiado sabía yo ahora que era una estatua de transición, del siglo XIII- con su vida inmóvil, la cabeza inclinada, como oyendo el cordaje del arpa que, para ser más entrañable, no era monumental sino pequeña como una cítara, apoyada en su regazo, ceñida contra el pecho, como si necesitase ser uno con la vibración del escondido cántico que le llevaba a la comprensión de Dios:
     
              Cuando me cercaron las ondas de muerte y arroyos de iniquidad me asombraron...
            Tú ensanchaste mis pasos debajo de mi para que no titubeasen mis rodillas.

jueves, 6 de febrero de 2014

Una momia humana

"La sensación de frío, y la camisa abierta, restablecieron una rápida continuidad con todo lo anterior. Entré en la alcoba. Estaba todo bastante cambiado. El párroco de Santa Eufemia leía un libro en voz alta. Tuve que admitir la ridícula probabilidad de haber perdido el conocimiento durante un largo rato. (...)

  Y es que yo vivía sólo con los oídos. Al fin me llegaron las badajadas del toque de alba. ¡La campana mayor de la catedral! Sí, todo oídos, todo yo un oído, vibrando atento, sobre el mundo.¡Sí, el toque de alba!

  Salí, crucé la calle, doblé la esquina -me di cuenta que iba en mangas de camisa- y entré en el templo. El día no era allí ni siquiera una insinuación de luz lejana. No era más que el toque de alba. A pasos rápidos, crucé las naves sin cerciorarme de si me veían o no. Entré en la capilla del Cristo, descorrí la cortina y encendí el escándaloso reflector eléctrico que el Cabildo había mandado instalar en la pasada novena. La luz dio de lleno en la imagen revelándola horriblemente. Salté la baranda, cogí un candelabro del altar, lo balanceé un instante tanteando la dirección y se lo tiré a la cara. Se oyó un ruido seco, apergaminado y me pareció que la cabeza se había levantado un instante, con el impacto. Algo se desprendió de su mejilla y quedó en su lugar un socavón obscuro al que asomaba algo grisáceo, sólido, vagamente puntiagudo. Subí de nuevo las gradas laterales para apagar la luz. Miré más de cerca y quedé sin aliento. Lo que allí asomaba era un hueso, un pómulo.
     ¡El milagroso Santo Cristo de Auria era una momia humana!

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Fuxindo de novo



“...pois voltamos pra a cibdade. Subimos pola carreteira de Trives e metímonos pola Travesía sen atopar a ninguén...” páx.78
 Rúa do Paseo, antiga Travesía.

“Conque ó chegar perto da Praza Maor, oíronse as tres da mañá, no reló da Catredal.  Cando pasamos pola Lameda aínda se vía o relustro do lume do pazo, que me desacougou moito velo, pois xa se me tivera esquecido.” páx.78

“E diste modo metímonos no calexón da Burga” páx.80

  Eduardo Blanco Amor, A esmorga. Ed. Galaxia, 14ª edición, xaneiro 1995, Vigo.