Mostrando entradas con la etiqueta valdeorras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta valdeorras. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de agosto de 2020

A perica

 "-Aquí di que o Comando Valdeorras se reserva emprender "accións pertinentes" para "clarificar" a morte de Xosé Armanda Morteiro, alias Pepe Vitela, "nun enfrontamento armado coa Garda Militar". ¿A que "accións" se referirán? (...)

-Chámalles como queiras. Déixame o coche para esta noite -insistín-. Mira que lle conto á Charo que levas toda a semana fichando no Barbarela e que lle roubas a perica."

Diego Ameixeira, O cidadán do mes. Ed. Xerais, 2006, páx. 40-41. 

miércoles, 15 de octubre de 2014

Nacido y criado en corta aldea

""Nacido y criado en corta aldea", escribe el P. Feijóo. Casdemiro, Vilanova, Allariz, San Esteban, son nombres unidos en desigual grado, con diferente intensidad a su niñez y primera juventud. "Orense, mi patria", dice más de una vez. He aquí confirmada por el sentimiento reflexivo la íntima unidad de las comarcas integradas en la provincia orensana. Por lo menos Miño central o cuyos caminos, desde los contornos de las Medas, la centenera, boscosa y pratense Limia, las altas tierras de Trives y Caldelas, y las del Bollo y Viana, con los valles del Támega gallego y sus articulaciones, buscan para pasar el Miño por la puerta de viejos fundamentos, el descanso y apacible dulzura del recoleto solar orensano. No es circunstancial la permanencia de la provincia de Orense con su capital a través de las variaciones administrativas. Sólo el valle de Valdeorras pudiera ser discutido en alguna estricta determinación geográfica".

Ramón Otero Pedrayo, El Padre Feijóo: Su vida, doctrina e influencias, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijóo", Orense, 1972, pág. 42

miércoles, 2 de abril de 2014

En el lugar de Grixoa

"El viejo Martiño entraba en la narración como de mala gana, sin dramatismo, sin ninguna modulación en la voz, como hablando de sementeras y cosechas.
  -Fue cuando servía en la casa de los Sánchez, allá por tierra de Manzaneda, en el lugar de Grixoa... Decís que son cosas de viejos... ¡je! Entonces era yo mozo y bien mozo, que ni llegaba a los treinta... Vi uno y traté con él, es un decir, aunque por poco espacio, pues ésos andan siempre así, como huidos... Pero aun siendo tan poco, me dio que cavilar para mucho tiempo, como aquél que queda algo trastornado y no puede dejar de volver siempre a lo mismo...
  Venía yo de vuelta para Grixoa, donde servía, como ya dije. Había ido al pazo de la Mata, por mandado de los amos, para aconsejar a aquellos señores sobre un resto de la cosecha que se les estaba picando. Yo, como nacido en el Ribero, entiendo de estas cosas, como sabéis, ya desde muy rapaz, que entre ellas me crié; que los de Manzaneda cosechan en Valdeorras por manos de caseros montañeses, que poco o nada se valen tratándose de vinos, aunque otra cosa supongan...