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| Fonte: La Región |
A Juan Neira Cancela (1848-1909), militar,
periodista y prolífico escritor, coetáneo y amigo de Emilia Pardo Bazán,
le reservó la historia una de esas anécdotas que por simpáticas no se
olvidarán. A su muerte, entre los innumerables papeles escritos por él,
se encontraron no menos de una docena de notas necrológicas de muertos
muy vivos, en su mayoría literatos, dispuestos para lanzar a imprenta,
sobre los que el gacetillero ourensano tenía dibujado un horizonte de
difunto sin reparar en la posibilidad de la suya propia. Más allá de
esta antología del periodismo de necrológicas, el autor de “Caldo
Gallego”, relato emotivo sobre sus orígenes valdeorreses, fue cronista
de la Ciudad de Ourense entre 1907 y 1909, el segundo en orden de
designación, después del profesor y periodista Arturo Vázquez Núñez.
Eran otros tiempos, Ourense no superaba los 16.000 habitantes y las
personas ilustradas eran un bien escaso.
